En junio de 2004, el Congreso de la República de Guatemala decretó el 21 de junio como “Día Nacional contra la Desaparición Forzada”. Se eligió esta fecha en conmemoración de la desaparición masiva del 21 de junio de 1980, donde 27 líderes sindicales y estudiantiles fueron desaparecidos en un acto atribuido a las fuerzas de seguridad del Estado.

45,000 personas fueron desaparecidas forzadamente durante el Conflicto Armado Interno en Guatemala (1960 a 1996), de acuerdo al informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico de 1999, donde concluyó que la desaparición forzada de personas en Guatemala constituyó una práctica sistemática. Pues fue perpetrado mediante planes estatales, milimétricamente diseñados para quitar de en medio a quienes fueron considerados “enemigos internos”, como el Plan de Campaña Victoria 82, el Firmeza 83 o, el mismo Manual de Guerra Contrainsurgente; así como documentados en el hoy conocido como Diario Militar.

El Grupo de Trabajo contra la Desaparición Forzada de Guatemala, conformado por distintas organizaciones, impulsaron la propuesta de ley 35-90  la cual se presentó al pleno del Congreso de la República de Guatemala el 18 de enero de 2007.

El objetivo de esta ley es “la creación de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Víctimas de Desaparición Forzada y otras Formas de Desaparición, como un ente autónomo de carácter humanitario, para el diseño, evaluación y ejecución de los planes de búsqueda de las personas  víctimas de desaparición  a través del estudio, documentación, sistematización, análisis, registro y seguimiento de los casos de desaparición forzada u otras formas de desaparición.”

Del 2003 al 2014 se reportaron 25,222 personas desaparecidas donde 13,156 son mujeres y 12,036 son hombres. La mayor cantidad de desapariciones durante estos 12 años se dieron durante le período del 2012-2014 (Gobierno de Otto Pérez Molina) con 11,605 personas desaparecidas.1

Fuentes: